Quisiera compartir con ustedes, la palabra de Dios, en Hecho 10:34-35
Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo:
Ciertamente ahora entiendo que Dios no hace acepción de personas, sino que en toda nación el que le teme y hace lo justo, le es acepto.
Pedro no entendía hasta ese momento, que para Dios todos somos iguales y que después de tan grande sacrificio no existía ninguna distinción entre nosotros; sino que todo aquel que acepta a Dios en su corazón, hace lo justo y vive una vida santificada para él, son razones más que suficiente para agradar a sus ojos.
Debemos tratar siempre de vivir una vida para agradar a Dios. Imaginate! Dios es nuestro padre y tal como adolescentes rebeldes muchas veces nos comportamos, no entendiendo que él sólo quiere nuestro bienestar, tal como nos sucede muchas veces a nosotros los que tenemos hijos.
La única diferencia que puede existir entre nosotros para Dios, es quien ha aceptado a Jesús como su único salvador y quien no. El cada día nos indica que camino tomar, pero como adolescentes rebeldes, entendemos muchas veces que es sólo por molestar, y escogemos el camino por el cuál mal nos irá.
Debemos mirar a Dios como nuestro padre, que sólo quiere para nosotros bien, que nada que nos aconseje será para mal, y que sólo quiere nuestra felicidad.
Dios tiene miles de manera de tocar, no te enfoques como dicen muchos, es que estoy esperando a que Dios me toque para dar el paso.
Dios te toca cada instante de tu vida, te envía mensajes pero a veces, por los afanes no los entendemos, ni percibimos.
Dios nos toca cada día, sólo mira a tu alrededor y mira tu vida, dime si el toque de Dios no está en ella.
Hoy despertaste, puedes respirar y apreciar todo lo que a él le ha placido regalarte.
Con esto lo que intento decirte es que el toque siempre está, recuerda que Jesús es un caballero y sólo entra donde le permiten entrar, tú debes abrir la puerta! Es sólo dar ese paso, tomar esa decisión de darlo y te aseguro que todo cambiará para mejor. Dios te bendiga!
Felicidades por tu Blog!
ResponderEliminarSiempre leo tus reflexiones...